Adiós a los patos y tortugas del campo de golf de l’Albir: el Ayuntamiento explica el polémico vaciado de la balsa
La retirada de patos y tortugas de la balsa de agua situada en el campo de golf de l’Albir ha generado una fuerte polémica en las últimas horas después de que colectivos animalistas y vecinos denunciaran públicamente a través de las redes sociales, el vaciado completo de la piscina artificial y la situación en la que quedaron varios animales.
Las imágenes difundidas en redes sociales, en las que se observaban tortugas flotando en aguas turbias y acumuladas temporalmente en cubos, han provocado indignación entre residentes de la zona y defensores de los animales, que exigieron explicaciones urgentes al Ayuntamiento de l’Alfàs del Pi.
Normativa sanitaria
Ante la creciente preocupación social, el concejal de Protección Animal Luis Morant ha aclarado este miércoles que la actuación responde a una obligación derivada de la normativa sanitaria vigente. Según explicó el edil, «la balsa fue construida originalmente como depósito de agua para el riego del campo de golf y las instalaciones deportivas, pero las nuevas exigencias legales obligan a que este tipo de depósitos sean tratados con cloro para prevenir riesgos relacionados con el mosquito tigre y posibles focos de legionela».d
El Ayuntamiento asegura que los animales están siendo reubicados
Morant afirma que toda la fauna presente en la balsa está siendo trasladada “siguiendo los protocolos correspondientes” y bajo supervisión de Seprona y del departamento de Medio Ambiente.

En el caso concreto de las tortugas, el concejal señaló que los ejemplares están siendo enviados a un centro de recuperación de fauna en Santa Faz, en Alicante. Además, indicó que «no se trata de especies autóctonas, sino presuntamente de tortugas asiáticas abandonadas por particulares a lo largo de los años».
“El objetivo es garantizar tanto la seguridad sanitaria como el bienestar animal”, sostienen fuentes municipales.
La antigua balsa desaparecerá
El edil también confirmó que la actual piscina de agua será eliminada definitivamente y sustituida por dos nuevos depósitos cerrados destinados al almacenamiento de agua de riego, adaptados a la legislación actual.
Sin embargo, las explicaciones municipales no han frenado las críticas. Asociaciones animalistas consideran que «las imágenes difundidas evidencian una gestión “poco sensible” del traslado de la fauna», y reclaman mayor transparencia sobre el operativo y el destino final de los animales.


















