El Hospital Marina Baixa refuerza la atención a pacientes con cáncer mediante una consulta de cardiooncología
El Hospital Universitario Marina Baixa ha reforzado la atención integral a las personas con cáncer con la implantación de una consulta especializada en cardiooncología. Puesta en marcha en octubre de 2025, esta unidad nace con el objetivo primordial de prevenir, detectar y tratar de forma precoz las complicaciones cardiovasculares asociadas a las terapias contra el cáncer.
Desde su apertura, la unidad ha atendido a 241 pacientes que han precisado una valoración cardiológica especializada antes, durante o después de sus tratamientos antineoplásicos.
Diagnóstico precoz y prevención de la cardiotoxicidad
Los avances en las terapias oncologicas han elevado significativamente la supervivencia de los pacientes. Sin embargo, diversos fármacos y abordajes pueden provocar efectos secundarios sobre el sistema cardiaco. Por este motivo, la prevención y el seguimiento cardiovascular se han convertido en un pilar esencial de la oncología moderna.
La consulta desarrolla estrategias activas para detectar el daño miocárdico en etapas iniciales. Este control exhaustivo favorece que las personas afectadas mantengan su tratamiento contra el cáncer durante el mayor tiempo posible y bajo máximas garantías de seguridad.
Pruebas clínicas y control de factores de riesgo
Para coordinar la protección cardiaca de cada usuario, el equipo médico aplica un protocolo clínico específico que incluye:
- Ecocardiogramas y electrocardiogramas de alta precisión.
- Determinación de biomarcadores cardíacos mediante analíticas de sangre.
- Escalas periódicas de riesgo de cardiotoxicidad.
- Control de factores de riesgo cardiovascular, como la hipertensión arterial y la dislipemia.
Abordaje multidisciplinar e individualizado
El funcionamiento de la unidad de cardiooncología se fundamenta en un trabajo multidisciplinar estrechamente coordinado con los diferentes servicios implicados en el proceso oncológico. Esta sinergia permite personalizar cada decisión clínica, logrando un equilibrio óptimo entre la eficacia del tratamiento antineoplásico y la preservación de la salud del corazón.

















