Falsa empleada de hogar desvalija una casa en Finestrat: despieza un reloj de 40.000 euros para venderlo como oro
La Guardia Civil ha recuperado la totalidad de unas joyas valoradas en más de 60.000 euros que fueron sustraídas del interior de un domicilio en la localidad alicantina de Finestrat. La operación policial se ha saldado con la investigación de dos personas —una mujer y un hombre localizados en la provincia de Sevilla— a los que se les imputan los delitos de hurto, receptación y daños.
El «modus operandi»: falsa limpiadora de internet
La investigación se inició a raíz de la denuncia interpuesta por el propietario de la vivienda. La víctima, que acababa de mudarse de residencia, contrató a través de una plataforma online a una mujer para realizar labores de limpieza doméstica.
Tras unas pocas semanas trabajando en el domicilio, a principios de septiembre, la supuesta empleada rescindió el contrato de forma repentina alegando motivos familiares de fuerza mayor: debía cuidar a un familiar ingresado en un hospital. Poco después de su marcha, el propietario descubrió la desaparición de las piezas de valor y acudió a interponer la denuncia.
Un reloj de lujo troceado para venderlo al peso
Las pesquisas de los agentes centraron el foco en la trabajadora. Los investigadores descubrieron que las joyas habían sido vendidas en un establecimiento de compraventa de oro pocos días antes de que la sospechosa abandonara el puesto.
A mediados de septiembre, la Guardia Civil localizó el botín en dicho establecimiento. La gran mayoría de las piezas se conservaban intactas, a excepción de un exclusivo reloj de oro de alta gama valorado en unos 40.000 euros, que había sido seccionado en tres trozos con el objetivo de comercializarlo como oro al peso. Las joyas recuperadas fueron devueltas íntegramente a sus legítimos dueños tres días después.

Localizados en Sevilla y puestos a disposición judicial
El rastro de las ventas destapó también la implicación de un varón que colaboró en la enajenación de parte de los efectos. Gracias a la coordinación con el Puesto de la Guardia Civil de Castilblanco de los Arroyos, los agentes localizaron a ambos sospechosos en la provincia de Sevilla.
Los investigados son una mujer de 42 años —con antecedentes por delitos de la misma naturaleza— y un hombre de 34. Ambos han quedado a disposición de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Benidorm en funciones de guardia, donde se han remitido las diligencias instruidas.











