Callosa d’en Sarrià recupera el castillo y la Virgen de las Injurias en la embajada cristiana
La plaza de España se llena de vecinos para escuchar los históricos parlamentos de José Saval y Juan Sanchís en uno de los actos más emblemáticos de las fiestas de Moros y Cristianos. La jornada culmina con la procesión de la patrona, que regresa a la iglesia bajo el triunfo del bando cristiano.
Callosa d’en Sarrià ha vivido una de las jornadas más representativas de sus fiestas de Moros y Cristianos con la celebración de la embajada cristiana, el acto que escenifica la recuperación del castillo y la vuelta de la Virgen de las Injurias al bando cristiano. La plaza de España, abarrotada de vecinos y visitantes, ha sido el escenario de una representación en la que la palabra, la pólvora y la emoción festera han vuelto a encontrarse.
Los asistentes han seguido con atención los parlamentos de los embajadores, José Saval, en representación del bando cristiano, y Juan Sanchís, como embajador moro. Ambos han dado voz a un texto histórico que forma parte del patrimonio cultural de Callosa d’en Sarrià y que continúa recitándose generación tras generación.
Las embajadas callosinas tienen su origen en el siglo XIX. Los textos fueron escritos por el maestro Modest Mora Picó en 1861, en los primeros años de unas fiestas que comenzaron a celebrarse en 1860. Más de un siglo y medio después, sus versos siguen ocupando un lugar destacado en la memoria colectiva del municipio y mantienen su capacidad para congregar al pueblo en torno a una tradición compartida.
La pólvora abre el camino hacia la victoria cristiana
La tarde ha comenzado con el tiroteo de las 16.15 horas. Desde la calle la Font, las tropas cristianas han atacado al bando moro, acampado en la plaza Mare Amàlia, hasta obligarlo a retroceder hacia el castillo situado en la plaza de España.
A las 17.00 horas ha llegado el turno de la embajada cristiana. El embajador ha reclamado la entrega de la fortaleza, ante la negativa del bando moro a abandonarla. El enfrentamiento posterior ha resuelto la contienda con la victoria de la cruz y la recuperación del castillo por parte de los cristianos.
El momento más simbólico ha llegado con la colocación del estandarte cristiano en la parte más alta de la fortaleza. Entre el estruendo de la pólvora y la expectación de la plaza, la escena ha vuelto a representar el desenlace que cada año da sentido a esta jornada de las fiestas callosinas.
Al mediodía, el programa festero ha incluido también el tradicional Concurso de Baile Cristiano, celebrado a las 12.30 horas en la plaza del Convent, una cita que mantiene vivo el protagonismo de la música y la danza dentro de la celebración.
La Virgen de las Injurias pone el broche final a las fiestas
La jornada concluía a las 20.00 horas con la procesión en honor a la Excelsa Patrona, la Virgen de las Injurias. Los cargos festeros, las filaes y los personajes bíblicos acompañan nuevamente a la imagen en un recorrido que marca el cierre de las fiestas y su regreso a la iglesia, de nuevo vinculada al bando cristiano tras la victoria escenificada por la tarde.
Al finalizar la procesión, la Banda de Música La Primitiva de Callosa d’en Sarrià interpretó el himno a la Virgen de las Injurias en homenaje a la Capitana Honoraria. Será el momento de despedir unas fiestas en las que la devoción a la patrona y la tradición de Moros y Cristianos vuelven a ocupar el centro de la vida local.
Con la recuperación del castillo y el regreso de la Virgen, Callosa d’en Sarrià cierra una de sus jornadas más significativas. Una celebración, declaradas de Interés Turístico Nacional, que conserva el legado de sus embajadas decimonónicas y que, año tras año, reúne a vecinos y visitantes en torno a una tradición que forma parte de la identidad del municipio.





















