Ultimátum de Trabajo a Sanidad: Seis meses para solucionar el «caos» en las Urgencias del hospital Marina Baixa
La Inspección de Trabajo ha asestado un duro golpe a la gestión de la Conselleria de Sanidad en la provincia de Alicante. En una resolución emitida el pasado 12 de marzo de 2026, el organismo ha respaldado de forma íntegra las denuncias del sindicato SATSE, confirmando que el servicio de Urgencias del Hospital Marina Baixa opera bajo condiciones de «alto riesgo psicosocial».
Un entorno laboral crítico para los sanitarios
Tras meses de vigilancia, el informe de la Inspección es tajante: la administración ha ignorado las medidas preventivas obligatorias derivadas de la evaluación de riesgos de 2024. Esta inacción no solo afecta a la calidad asistencial, sino que pone en peligro la salud mental y física de:
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- Personal de Enfermería.
- TCAEs y Celadores.
- Personal Administrativo.
La resolución: Trabajo concede un plazo improrrogable de seis meses para que Sanidad implante todas las acciones correctoras pendientes, con especial énfasis en el ajuste real de la plantilla.
Radiografía del déficit: faltan hasta 9 enfermeras en festivos
La denuncia original, presentada por SATSE en junio de 2025, ya advertía de un déficit estructural que se ha vuelto insostenible debido al aumento de la presión asistencial en la comarca.
Este desajuste ha provocado que la carga de trabajo supere los límites de seguridad, una situación que la evaluación de riesgos de noviembre de 2024 ya calificó como «nivel elevado» en seis factores críticos, incluyendo las demandas psicológicas y la falta de apoyo organizativo.

SATSE exige responsabilidades inmediatas
Desde el Sindicato de Enfermería en Alicante lamentan que se haya tenido que llegar a una resolución de la Inspección de Trabajo para que la Conselleria reconozca una realidad evidente. «No se puede dar una atención de calidad cuando el profesional está al límite de sus fuerzas por una planificación que ignora el volumen real de pacientes», señalan fuentes sindicales.
El mandato es claro: Sanidad debe reforzar la plantilla en función del flujo de pacientes actual, no de previsiones obsoletas. De no cumplirse en el plazo de medio año, la administración podría enfrentarse a sanciones de mayor gravedad por incumplimiento de la normativa de prevención laboral.

















