El PP denuncia que el gobierno de Altea recupera ahora una Ordenanza de Convivencia que llevaba once años sin aplicar
El Grupo Municipal Popular sostiene que la ordenanza impulsada por el PP en 2013 permaneció sin actualizar ni aplicar durante los gobiernos de Compromís y anuncia que presentará alegaciones al nuevo texto

El Grupo Municipal del Partido Popular de Altea se ha abstenido en la aprobación inicial de la nueva Ordenanza Municipal de Convivencia al considerar que el municipio ya contaba con una normativa de estas características desde 2013 y que, según denuncia la formación, el gobierno local de Compromís no la ha aplicado ni actualizado durante los últimos once años.
La portavoz popular, Rocío Gómez, ha defendido que la ordenanza aprobada durante el anterior gobierno del PP ya regulaba aspectos relacionados con la convivencia ciudadana, como la mendicidad, las molestias por ruidos, el abandono de residuos fuera del horario establecido, el uso indebido de bicicletas y patinetes o los actos incívicos en la vía pública. Además, recuerda que desde 2010 existe en el municipio una ordenanza específica sobre tenencia de animales.

Según Gómez, «durante once años de gobierno de Compromís ni actualizaron la ordenanza como preveía la propia norma, que establecía que tenían que hacerlo cada dos años, ni la aplicaron con la firmeza necesaria. Ahora, a solo diez meses de las elecciones, y ante la avalancha de quejas recibidas de muchos ciudadanos, pretenden vender como solución una nueva ordenanza cuando ya existía una y nunca quisieron utilizarla».
Gómez: «Ordenanza de Convivencia de 2013 fue impulsada por el Partido Popular»
La edil popular también ha recordado que la Ordenanza de Convivencia de 2013 fue impulsada por el Partido Popular y que, según afirma, contó entonces con el voto en contra de Compromís y PSOE. En este sentido, sostiene que este contexto no ha sido reflejado por el actual equipo de gobierno durante la presentación del nuevo texto.

Críticas al procedimiento de elaboración
El Grupo Municipal Popular también ha cuestionado la tramitación de la nueva ordenanza al considerar que el documento no fue facilitado previamente a los grupos de la oposición ni a órganos de participación como el Consejo de Participación Ciudadana para que pudieran analizarlo y formular propuestas antes de su aprobación inicial.
El PP presentará alegaciones
En este sentido, el PP ha anunciado que presentará alegaciones durante el periodo de exposición pública con el objetivo de introducir mejoras en el texto y ha solicitado que el documento sea debatido en los órganos de participación antes de su aprobación definitiva.
Gómez ha explicado que «nos hemos abstenido porque queremos una ordenanza que se haga cumplir, no como desde que gobierna Compromís, que era un documento guardado en un cajón; la convivencia no se mejora aprobando más papeles, se mejora gobernando y haciendo cumplir las normas que ya existen».
La nueva Ordenanza de Convivencia continúa ahora su tramitación administrativa tras su aprobación inicial en el pleno municipal, periodo durante el cual podrán presentarse alegaciones antes de su aprobación definitiva.
















