Vecina de Finestrat vuelve al podio nacional de tenis de mesa 40 años después
Mónica Fernández conquista el bronce en el Campeonato de España de Veteranos junto a su compañera de toda la vida, representando al Club Tennis Taula La Vila Joiosa
Hay historias que el deporte escribe con una paciencia infinita. Algunas tardan décadas en completarse. La de Mónica Fernández, vecina de Finestrat y jugadora del Club Tennis Taula La Vila Joiosa, es una de ellas.
Cuarenta años después de proclamarse campeona de España siendo una joven promesa del tenis de mesa, ha vuelto a subir a un podio nacional. Lo ha hecho en el Campeonato de España de Veteranos, celebrado recientemente en Zaragoza, donde logró la medalla de bronce en la modalidad de dobles junto a Sonia López, la misma compañera con la que conquistó el título nacional en su juventud. Una historia de amistad, perseverancia y amor por el deporte que ha emocionado tanto a quienes la conocen como a quienes han seguido su trayectoria.
Un sueño que parecía imposible
La vida llevó a ambas por caminos muy diferentes. Sonia regresó a Asturias, mientras que Mónica fijó su residencia en Finestrat hace más de dos décadas.

Las obligaciones familiares, el trabajo y los años alejaron la competición de sus vidas, aunque nunca la pasión por el tenis de mesa.
El reencuentro deportivo llegó hace apenas unos meses. A pesar de vivir a cientos de kilómetros de distancia, ambas decidieron volver a intentarlo. Los entrenamientos fueron separados, cada una en su club, pero con un objetivo común: disfrutar de nuevo de una competición nacional.
Mónica encontró ese impulso en el Club Tennis Taula La Vila Joiosa, donde fue recibida con los brazos abiertos para preparar un campeonato que acabaría convirtiéndose en mucho más que un torneo.
El papel decisivo del Club Tennis Taula La Vila Joiosa
Tras regresar de Zaragoza, la deportista ha querido hacer pública una carta de agradecimiento dirigida especialmente a la entidad vilera y a todas las personas que hicieron posible este regreso.

En ella destaca el apoyo recibido por parte del presidente del club, Juan Palacios, así como de los jugadores y compañeros que la ayudaron durante meses de preparación.
> «Me abrieron las puertas del club desde el primer día, confiaron en mí y me hicieron sentir parte de una gran familia. Sin ellos nunca habría podido volver a competir al máximo nivel.»
Mónica también agradece el esfuerzo realizado por quienes compartieron entrenamientos, partidos y horas de preparación, subrayando que el ambiente humano del club fue tan importante como el deportivo.
Mucho más que una medalla
Aunque el bronce nacional supone un éxito deportivo, para Mónica el verdadero premio ha sido demostrar que nunca es tarde para recuperar los sueños.
Volver a compartir pista con Sonia López cuatro décadas después ha cerrado un círculo que comenzó cuando ambas eran adolescentes y que parecía haber quedado únicamente en el recuerdo.
El deporte les ha regalado una segunda oportunidad para escribir un nuevo capítulo de una historia que comenzó hace 40 años y que hoy sigue inspirando.
Una carta de agradecimiento nacida desde el corazón
La jugadora de Finestrat asegura que este reconocimiento no busca destacar únicamente el resultado obtenido, sino poner en valor el trabajo silencioso de un club que apuesta cada día por el deporte de base y por quienes desean seguir compitiendo sin importar la edad.

Su mensaje es un homenaje a todos los compañeros, entrenadores y amigos que hicieron posible este regreso a la competición nacional.
Porque, como demuestra esta historia, algunas victorias no se miden únicamente en medallas, sino en la capacidad de volver a ilusionarse.
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