Benidorm refuerza su resiliencia frente a inundaciones con más de 8 millones de euros en infraestructuras pluviales
La ciudad ha invertido durante décadas en mejorar su red de evacuación de aguas para prevenir inundaciones y adaptarse al cambio climático
Benidorm, 30 de marzo de 2026.
La ciudad de Benidorm continúa reforzando su resiliencia frente a fenómenos meteorológicos extremos con una inversión superior a 8 millones de euros en infraestructuras de evacuación de aguas pluviales, desarrolladas por el Ayuntamiento en colaboración con Veolia, empresa gestora del ciclo integral del agua en la ciudad.
Estas actuaciones forman parte de una estrategia de adaptación urbana ante el aumento de lluvias torrenciales y episodios de DANA, cuya frecuencia se ha incrementado en torno a un 15% en los últimos años, según estimaciones técnicas. El objetivo es mejorar la capacidad de drenaje urbano, reducir el riesgo de inundaciones y proteger tanto a la población como a los principales activos económicos y ambientales del municipio.
Una red de más de 100 kilómetros para evacuar el agua de lluvia
La red de evacuación de aguas pluviales de Benidorm está compuesta por más de 100 kilómetros de colectores, además de 13 estaciones de bombeo, más de 6.000 imbornales, cauces, cunetas y depósitos anticontaminación.
Este sistema permite canalizar el agua de lluvia hacia puntos de vertido controlados, evitando inundaciones urbanas y protegiendo la calidad de las aguas del litoral.
Según explica Ciriaco Clemente, gerente de Veolia en Benidorm:
“Estas infraestructuras son invisibles para la mayoría de los ciudadanos, pero resultan esenciales para el funcionamiento seguro de la ciudad. Cada kilómetro de colector instalado representa un esfuerzo técnico, económico y de coordinación que contribuye directamente a prevenir daños materiales y personales”.
Actuaciones que han eliminado puntos históricos de inundación
Las inversiones realizadas en los últimos años han permitido ampliar la capacidad hidráulica de la red, modernizar infraestructuras obsoletas y resolver problemas históricos de inundaciones en varias zonas de la ciudad.

Entre los puntos donde se han ejecutado mejoras destacan:
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Avenida Alfonso Puchades
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Avenida Mediterráneo
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Calle Orts Llorca
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Calle Esperanto
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Plaza Hispanidad
Estas intervenciones han reducido significativamente el riesgo de acumulación de agua durante episodios de lluvia intensa.
No obstante, el Ayuntamiento mantiene identificados otros puntos críticos sobre los que se prevén nuevas actuaciones en los próximos años.
Planificación y alerta temprana frente a inundaciones
Además de la inversión en infraestructuras, los expertos subrayan la necesidad de una planificación integral de emergencias por inundaciones.
Desde Veolia se destaca la importancia de:
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Actualizar los planes municipales de emergencia
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Mejorar la coordinación institucional
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Implementar sistemas digitales de alerta temprana
Estas herramientas permiten anticipar riesgos y mejorar la capacidad de respuesta ante fenómenos meteorológicos extremos.
Adaptación urbana ante el cambio climático
Las inversiones en drenaje urbano responden también a la necesidad de adaptación frente al cambio climático, que prevé episodios de lluvia cada vez más intensos y concentrados.
Según Clemente:
“No se trata solo de responder a las necesidades actuales, sino de anticiparnos a los retos que el cambio climático plantea a medio y largo plazo. La resiliencia urbana es una inversión en seguridad, calidad de vida y sostenibilidad”.
Protección de las playas y del turismo
Uno de los aspectos clave de estas infraestructuras es su papel en la protección ambiental del litoral, especialmente de las playas de Benidorm, uno de los principales motores económicos de la ciudad.
Una evacuación eficiente de las aguas pluviales evita que sedimentos, residuos o contaminantes lleguen al mar, preservando:
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la calidad del agua
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el ecosistema marino
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la imagen turística del destino
Además, ayuda a proteger infraestructuras costeras frente a daños derivados de escorrentías descontroladas, garantizando la continuidad de la actividad turística y consolidando a Benidorm como uno de los destinos más resilientes del Mediterráneo.














