Benidorm plantará 400 árboles para combatir el calor y dinamizar el comercio
Benidorm, 21 de agosto de 2026 — El Ayuntamiento de Benidorm, a través de la Concejalía de Parques y Jardines, ha anunciado un ambicioso plan para transformar el paisaje urbano del municipio durante el último trimestre del año. Con una inversión prevista de 100.000 euros, el consistorio procederá a la plantación de 400 nuevos árboles con un doble objetivo: incrementar las zonas de sombra y mitigar el efecto de «isla de calor» en las calles.
Este proyecto, que se articula a través de varios contratos cuya licitación comenzará la próxima semana, busca hacer de la ciudad un entorno más confortable tanto para residentes como para visitantes.
Especies seleccionadas: Frondosidad para una mayor protección
La elección de las especies no ha sido casual. Para garantizar la máxima efectividad en la creación de sombra, se ha optado por árboles de gran porte y frondosidad:
- Moreras (Morus alba)
- Tipuanas (Tipuana tipu)
- Melias (Melia azedarach)
José Ramón González de Zárate, concejal de Parques y Jardines, ha subrayado que el compromiso municipal es firme: «La Concejalía sigue con su apuesta de plantar árboles en las zonas de los colegios, pero también en calles, plazas y zonas ajardinadas. El objetivo es que los ciudadanos puedan disfrutar de la ciudad sin riesgo de sufrir un golpe de calor».

Un activo económico para la ciudad
Más allá del beneficio medioambiental, el Ayuntamiento de Benidorm destaca el valor económico de estas actuaciones. Según González de Zárate, la creación de espacios frescos tiene una incidencia directa en la actividad comercial.
«Una persona que atraviesa una calle calurosa lo hace rápidamente; hay menos posibilidades de que entre en un comercio o se siente en una terraza. Sin embargo, si el espacio público resulta agradable, el peatón camina más despacio, observa los establecimientos y prolonga su estancia», ha explicado el edil.
Esta «sombra estratégica» se considera un motor de dinamización para sectores clave como la restauración, el ocio, el turismo y el comercio minorista. El concejal lo tiene claro: «La sombra debe entenderse como un activo económico indirecto del espacio urbano, además de un servicio ambiental».
El árbol como infraestructura urbana
La visión del Ayuntamiento es clara: el arbolado debe integrarse en la planificación urbana al mismo nivel que el pavimento, el drenaje o la iluminación.
Los resultados obtenidos hasta la fecha avalan esta estrategia. Según el titular de Parques y Jardines, en aquellas calles donde se han plantado dos o más líneas de arbolado, se ha registrado una bajada de hasta cuatro y cinco grados en la temperatura ambiente.
«Invertir en árboles urbanos adecuadamente seleccionados, plantados y mantenidos no es solo un coste o una actuación ambiental; es una inversión en confort ciudadano, atractivo turístico, cohesión social y dinamización de nuestra economía local», ha concluido González de Zárate.















