Golpe policial a un club cannábico de Altea que vendía droga a turista
La Policía Nacional desmantela en Altea un club cannábico que presuntamente funcionaba como punto de venta de droga al menudeo
Tres personas han sido detenidas, entre ellas el secretario de la asociación, y los agentes han intervenido más de 4,2 kilos de marihuana, 1,4 kilos de hachís y 1.940 euros en efectivo
19 de agosto de 2026. La Policía Nacional ha desmantelado en Altea un club cannábico que, presuntamente, funcionaba como un punto de venta de sustancias estupefacientes al menudeo bajo la apariencia de una asociación de consumidores de cannabis. El operativo se ha saldado con la detención de tres hombres, de 19, 26 y 58 años, por su presunta participación en los delitos de tráfico de drogas y pertenencia a grupo criminal. Entre los detenidos se encuentra el secretario de la asociación, cuyos responsables, según la investigación policial, se lucraban económicamente con la venta de sustancias estupefacientes.
La investigación se inició después de que los agentes tuvieran conocimiento de la existencia de un posible club cannábico en un local de Altea al que acudía un elevado número de personas para adquirir droga, sin necesidad de ser socios o miembros de la asociación. Las primeras pesquisas se centraron en comprobar la titularidad del establecimiento, identificar a los responsables de la asociación y verificar los permisos y autorizaciones correspondientes a la actividad para la que supuestamente se había constituido. Los investigadores comprobaron que la asociación figuraba inscrita en el Registro de Asociaciones de la Generalitat Valenciana.
Venta de droga a clientes, en su mayoría turistas extranjeros
Los dispositivos de vigilancia y seguimiento permitieron a los agentes determinar, según la Policía Nacional, que en el establecimiento se realizaba una venta indiscriminada de sustancias estupefacientes a las personas que acudían al local, sin que fuera necesario acreditar la condición de socio. La investigación apunta además a que buena parte de los compradores eran turistas extranjeros que se encontraban de visita en Altea. Una vez reunidos los indicios necesarios, los agentes llevaron a cabo la entrada y registro del establecimiento, previa autorización judicial. En el operativo participaron efectivos de Policía Judicial y agentes uniformados de Seguridad Ciudadana de la Comisaría de Benidorm, con la colaboración de la Unidad Adscrita a la Comunidad Valenciana de la Policía Nacional.
Más de 4,2 kilos de marihuana y 1,4 kilos de hachís intervenidos
Durante el registro, los agentes detuvieron a tres personas, entre ellas el secretario de la asociación, e intervinieron una importante cantidad de sustancias estupefacientes y dinero en efectivo.
En concreto, fueron incautados:
4.285 gramos de cogollos de marihuana.
1.439 gramos de hachís.
12 gramos de resina de hachís.
164 cigarrillos de marihuana.
1.940 euros en billetes y monedas de distinto valor facial.
Tras la práctica de las diligencias policiales, los tres detenidos fueron puestos a disposición de los juzgados de instrucción de guardia de Benidorm.
¿Qué requisitos deben cumplir las asociaciones cannábicas?
Las asociaciones cannábicas deben ajustarse a una serie de requisitos establecidos por la jurisprudencia para que su actividad pueda considerarse amparada por la figura del consumo compartido.

Entre las principales condiciones se encuentran:
La asociación debe tener carácter privado y el acceso debe estar restringido exclusivamente a sus socios. El número de miembros debe ser limitado y existir una vocación de permanencia.
La sustancia únicamente puede ponerse a disposición de los socios en cantidades acordes con un consumo normal e inmediato, sin finalidad de distribución o comercialización.
El consumo debe realizarse de forma inmediata en el interior del local, que debe permanecer cerrado al público, sin promover el consumo de cannabis ni facilitar su difusión a terceros.
El acceso debe quedar restringido a personas consumidoras habituales o que acrediten una necesidad por razones terapéuticas, conforme a los criterios establecidos por la jurisprudencia.
Cuando la actividad supera estos límites, por ejemplo, cuando se suministra cannabis para que los adquirentes lo saquen del establecimiento, se pierde el control sobre el destino de la sustancia y dejan de concurrir las condiciones que pueden justificar el funcionamiento de este tipo de asociaciones.
En estos supuestos, la conducta puede ser constitutiva de un delito contra la salud pública, previsto y penado en el artículo 368 del Código Penal.
















