LA UNIÓ denuncia la entrada de 17.000 toneladas de arroz importado de Argentina a través del puerto de Valencia
La organización agraria reclama controles más estrictos, cláusulas de salvaguardia y un etiquetado obligatorio del origen del arroz para proteger a los productores valencianos
València, 1 de junio de 2026.- LA UNIÓ ha denunciado la llegada al puerto de Valencia de un cargamento de más de 17.000 toneladas de arroz procedente de Argentina y destinado a la empresa Herba Ricemills, propietaria de marcas tan conocidas como Sos, La Fallera, Brillante o La Cigala.
La organización agraria considera que esta operación refleja el creciente interés exportador de los países del Mercosur hacia el mercado comunitario tras la entrada en aplicación provisional de la parte comercial del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur el pasado 1 de mayo.
Según explica LA UNIÓ, la puesta en marcha del primer tramo del contingente arancelario para el arroz permitió la entrada de un volumen limitado de producto con arancel cero durante 2026. Sin embargo, este contingente inicial se agotó en apenas unas semanas, lo que, a juicio de la organización, evidencia la fuerte presión comercial que puede sufrir el sector arrocero europeo en los próximos años.
Fernando Durà, miembro de la comisión ejecutiva de LA UNIÓ y productor de arroz, advierte de que “cuando el contingente anual llegue progresivamente a las 60.000 toneladas, la presión comercial puede incrementarse notablemente y se comprueba que los operadores del Mercosur compiten intensamente para completarlos desde el primer día”.

Argentina lidera las importaciones de arroz en España
Los datos del sector reflejan la importancia de Argentina como proveedor del mercado español. Durante 2025, España importó alrededor de 400.000 toneladas de arroz, de las cuales casi 89.000 toneladas procedieron del país sudamericano.
Ante esta situación, LA UNIÓ propone la puesta en marcha de un sistema de seguimiento trimestral de las importaciones, la activación rápida de cláusulas de salvaguardia cuando existan perturbaciones de mercado y la aplicación de controles estrictos en materia productiva, fitosanitaria y medioambiental.
Críticas al uso de arroz importado y al etiquetado actual
La organización agraria también critica que grandes empresas arroceras instaladas en la Comunitat Valenciana recurran al arroz importado en lugar de apostar por la producción local. Asimismo, denuncia que muchos envases comercializados en las cadenas de distribución no especifican claramente el país de origen del producto.
Según LA UNIÓ, algunas marcas comercializan arroz importado utilizando referencias visuales y comerciales asociadas a la Comunitat Valenciana, indicando únicamente que el producto ha sido envasado en la región o identificando al distribuidor local, lo que puede generar confusión entre los consumidores.
Por ello, reclama la aprobación de una normativa europea que incluya el arroz entre los productos para los que es obligatorio indicar el origen en el etiquetado. Actualmente, esta obligación ya existe para productos como frutas y hortalizas frescas, aceite de oliva virgen y virgen extra, miel, frutos secos, carnes frescas, leche y productos lácteos, así como pescado fresco, refrigerado o congelado.
Solicitan inspecciones y controles fitosanitarios
LA UNIÓ exige además a la Conselleria de Agricultura que realice inspecciones sobre la procedencia del arroz importado, lleve a cabo análisis de laboratorio y supervise el proceso de envasado en las instalaciones de las empresas importadoras.
La organización también vuelve a denunciar la falta de reciprocidad en los acuerdos comerciales firmados por la Unión Europea con terceros países, una situación que, según sostiene, genera competencia desleal para los agricultores europeos.
En este sentido, señala que mientras los productores comunitarios deben cumplir estrictas exigencias medioambientales, sanitarias y laborales, algunos países exportadores utilizan sustancias fitosanitarias prohibidas en la Unión Europea o aplican sistemas productivos menos exigentes.
Por ello, insta al Ministerio de Agricultura a reforzar los controles en los puertos españoles para garantizar que las importaciones de arroz cumplen plenamente la normativa comunitaria y están libres de productos fitosanitarios no autorizados, como el triciclazol, así como de posibles toxinas fúngicas que puedan comprometer la seguridad alimentaria.















