La Comunidad de Regantes de Altea la Vella denuncia que debido a la actuación de un vándalo se han desperdiciado un total de 16 millones de litros de agua (16.000m3) desde abril del 2019.

Se trata de agua proveniente de la Font del Garroferet y de la masa de agua subterránea que sirve no sólo para el riego de casi la mitad del terreno agrícola de Altea la Vella sino también para el abastecimiento de Altea la Vella y para las fuentes del municipio.

Precisamente en estos tiempos de sequía es, sin duda, un agua muy valiosa y fundamental para el abastecimiento de los vecinos y agricultores de la localidad.

La Comunidad de Regantes ha denunciado los hechos ante la Guardia Civil en varias ocasiones, pero es necesaria la colaboración ciudadana para poder probar la autoría de los mismos. Según explican los representantes a Ahora Marina Baixa “La colaboración de la ciudadanía sería crucial para que la justicia pudiera intervenir y quizá persuadir al autor de que continúe con estas actuaciones”.
Ante esta situación que se agrava cada día la Comunidad de Regantes de Altea la Vella también buscó la ayuda de un detective privado, “pero no se consiguió recopilar pruebas suficientes ya que el terreno es extenso y las acequias están en terrenos privados o en zonas públicas como carreteras o caminos. Incluso se robaron las dos cámaras que se habían situado en los lugares más estratégicos” se lamentan.

Pérdida medioambiental y económica
Los responsables explican que desde el 2019 se viene sufriendo de forma continuada estos actos vandálicos con el objetivo de afectar el correcto funcionamiento de la Comunidad de Regantes de Altea la Vella.

Desde abril del 2019 se sufren desvíos de agua, bloqueos y atascos en las acequias, robos de paletas, derribos de propias acequias e incluso el golpeo de una tubería principal. Afirman los regantes que “Los desvíos del agua y el bloqueo del caudal de las acequias se han convertido en algo cada vez más habitual, formando parte del día a día de la Comunidad, con hasta tres o cuatro actuaciones diarias en los días de más demanda”

En cuanto a la cuantificación de los daños, la pérdida en horas es lo más importante y la progresión ha sido exponencial desde el 2019.

Destacan que “El total que hemos podido cuantificar según las 240 horas perdidas hasta la fecha que hemos podido documentar, teniendo en cuenta un caudal medio de 18-20 litros por segundo que son 65.000-70.000 litros a la hora, es de más de 16 millones de litros (16.000m3) desde abril del 2019, de los cuales cerca de 6 millones de litros (6.000m3)se han perdido en los últimos 6 meses, por lo que se ve claramente que la situación es grave y va a peor”.

Además del importante efecto medioambiental y la “perdida sangrante de nuestro preciado elemento líquido”, cada hora le cuesta a la Comunidad aproximadamente 30€, “que no deja de ser un importe contable necesario para las cuentas internas de la Comunidad, pero el valor real de esa agua perdida es incalculable”.


El vandalismo se ha ido centrado en entorpecer el buen servicio del agua por lo que los costes en daños materiales han ido disminuyendo, pero el total a la fecha ya ronda los 6000€. Los gastos materiales ocasionados corresponden a candados rotos, paletas robadas, acequias derribadas, etc, y existen gastos de gestión que incluyen el trabajo administrativo y los gastos del abogado.

Agua muy valiosa
Y es que si la pérdida de agua en estos tiempos que corren con la situación meteorológica que afecta a la zona ya es lamentable, lo es más si estos actos vandálicos que se llevan sucediendo en el tiempo cuatro años, afectan al agua para el abastecimiento humano. Porque el agua que se está perdiendo proviene de la Font del Garroferet y de la masa de agua subterránea que sirve no sólo para el riego de casi la mitad del terreno agrícola de Altea la Vella sino también para el abastecimiento de Altea la Vella y para las fuentes del municipio, “por lo que es un agua muy valiosa para nuestro pueblo”.

Desde la Comunidad de Regantes de Altea la Vella hacen un llamamiento a la colaboración ciudadana para “que nos ayuden a localidad a la persona o personas que están haciendo esto, está causando un daño grandísimo no solo a la agricultura de la zona sino a todos los vecinos de Altea”. Además proponen al Ayuntamiento que “Quizá también la figura del Guarda Rural de Campo ayudaría en estos casos” y pide a los responsables municipales que actúen para tratar de acabar con esta situación..

La Comunidad de Regantes de Altea la Vella solicita la ayuda y colaboración de todo el que pueda ayudar de algún modo para que estas actuaciones dejen de producirse lo antes posible.