Villajoyosa se vuelca con San Blas y mantiene viva una de sus tradiciones más arraigadas en la ermita del Paradís
Villajoyosa volvió a reencontrarse este pasado martes 3 de febrero con una de sus tradiciones más queridas: la celebración del día de San Blas en la ermita situada en la partida Paradís.
Desde primera hora de la mañana, vecinos y visitantes se han acercado hasta este enclave histórico para venerar la imagen del santo.
También, como es tradición, para encender una vela con la esperanza de que proteja su garganta durante todo el año.

La ermita de San Blas, construida en 1811, ha sido de nuevo el corazón de la jornada, reuniendo a decenas de personas en torno a una misa en honor al santo. El acto religioso ha contado con la presencia del alcalde de Villajoyosa, Marcos Zaragoza, así como de miembros de la Corporación municipal, que han acompañado a los vecinos en esta cita tan simbólica para el municipio.
Tras la misa, el ambiente festivo ha continuado con un desayuno popular de chocolate, compartido entre asistentes en un clima de convivencia y tradición. A lo largo del día, se prevé que centenares de vileros sigan pasando por la ermita para cumplir con la costumbre de visitar a San Blas, protector de la garganta, y degustar el tradicional rotllo de Sant Blai» inseparable de esta celebración.
El día de Sant Blai forma parte de la identidad cultural de Villajoyosa y se mantiene vivo generación tras generación
Todo ello gracias a la hospitalidad de la familia del “Soldat”, propietaria de la ermita. Cada 3 de febrero, abren las puertas de su casa para recibir a todos aquellos que mantienen intacta la devoción y el deseo de conservar una tradición que une al pueblo en torno a su historia y sus costumbres.

















