La Guardia Civil desarticula en Altea un grupo criminal que robaba joyas a mujeres mayores
ALTEA (Alicante), 20 de julio de 2026. La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal integrada por diecisiete personas dedicada al robo con violencia e intimidación de joyas a mujeres de avanzada edad en Altea y otros municipios cercanos de la provincia de Alicante. La actuación se ha desarrollado en el marco de la denominada operación Kilada, que también ha permitido investigar actividades relacionadas con el tráfico de drogas al menudeo.
La investigación, llevada a cabo por agentes de la Guardia Civil de Altea, comenzó en febrero de 2026 tras la denuncia de varias mujeres mayores que habían sido víctimas de robos violentos. Según las pesquisas, los autores abordaban a las víctimas y les arrebataban collares, pulseras y anillos mediante forcejeos, provocándoles lesiones en la mayoría de los casos.
Seguían a las víctimas hasta sus domicilios
Los investigadores detectaron un incremento significativo de este tipo de delitos durante los últimos meses. El grupo actuaba siguiendo a las víctimas desde zonas muy frecuentadas, especialmente los paseos marítimos de Altea y l’Alfàs del Pi, así como terrazas y establecimientos de hostelería.
Una vez que las mujeres emprendían el camino de regreso a sus viviendas, los sospechosos las seguían a distancia para evitar levantar sospechas. El asalto se producía cuando las víctimas accedían al portal de sus edificios, momento en el que los delincuentes aprovechaban la ausencia de testigos para cometer el robo.
En algunos casos, los agresores llegaron a sujetar a las víctimas por el cuello o derribarlas al suelo para arrancarles las joyas. En uno de los hechos investigados, uno de los autores incluso accedió al interior de la vivienda de una mujer, donde forcejeó con ella antes de sustraerle un collar de oro.

Dieciocho robos con violencia esclarecidos
Las investigaciones permitieron determinar que el grupo estaba compuesto por al menos una decena de jóvenes que actuaban de forma coordinada. Habitualmente operaban en parejas o tríos, aunque en ocasiones algunos miembros actuaban en solitario.
La operación ha permitido esclarecer un total de 18 robos con violencia y tres hurtos, atribuidos a esta organización criminal.
Diecisiete detenidos y drogas intervenidas
Con el apoyo de las Unidades de Seguridad Ciudadana de Torrevieja y Calpe, así como del Servicio Cinológico de la Guardia Civil, los agentes realizaron un registro en una vivienda situada en una de las principales vías urbanas de Altea.
Durante la actuación fueron detenidos inicialmente trece hombres y dos mujeres. Posteriormente se localizó y arrestó a otros dos implicados en Altea y Benidorm, elevando a 17 el número total de detenidos, con edades comprendidas entre los 17 y los 31 años.
En el registro se intervinieron 15 gramos de cocaína, 21 gramos de resina de hachís y alrededor de 30 botes de óxido nitroso, además de diverso material utilizado para el corte, pesaje y distribución de sustancias estupefacientes.
Los agentes también recuperaron varias joyas sustraídas a las víctimas, dinero en efectivo, cuatro patinetes eléctricos y quince teléfonos móviles de alta gama, algunos de ellos todavía sin estrenar.
Delitos imputados y situación judicial
A los detenidos se les atribuyen presuntos delitos de robo continuado contra el patrimonio, tráfico de drogas y pertenencia a grupo criminal.
Tras pasar a disposición de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Benidorm competente, todos ellos quedaron en libertad con la imposición de diversas medidas cautelares mientras continúa la tramitación judicial del caso.
La operación Kilada supone un importante golpe contra la delincuencia organizada que actuaba sobre personas especialmente vulnerables en la comarca de la Marina Baixa, permitiendo además recuperar parte de los efectos sustraídos y desmantelar un punto de distribución de drogas.

















