Benidorm convierte la tecnología en una herramienta para anticiparse y mejorar la ciudad
El proyecto ‘Benidorm DTI Integra con la PID’ conecta el ecosistema tecnológico de la ciudad con la infraestructura estatal de datos turísticos y amplía las herramientas para gestionar movilidad, espacios públicos, recursos hídricos y actividad turística
¿Qué ocurre cuando una ciudad turística puede conocer en tiempo real cómo se mueven sus visitantes, qué zonas concentran una mayor afluencia, dónde hay plazas de aparcamiento disponibles o cómo evolucionan sus recursos hídricos? La respuesta es una gestión capaz de anticiparse a las necesidades y tomar decisiones con más información.
Ese es uno de los principales objetivos de ‘Benidorm DTI Integra con la PID’, uno de los proyectos de transformación digital turística más ambiciosos desarrollados en la ciudad. Con una inversión de 3,1 millones de euros procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea a través de NextGenerationEU, la iniciativa conectará la plataforma tecnológica municipal Benidorm CORE con la Plataforma Inteligente de Destinos (PID), impulsada por la Secretaría de Estado de Turismo y desarrollada por SEGITTUR.
El proyecto supone así un nuevo paso en la estrategia de Benidorm como Destino Turístico Inteligente y, sobre todo, en la forma de utilizar los datos para mejorar tanto la gestión de la ciudad como la experiencia de quienes viven y visitan el municipio.
Una ciudad que aprende de sus propios datos
Benidorm ya dispone de un amplio sistema de monitorización que genera información sobre ámbitos como las playas, las aguas marinas, la meteorología o diferentes servicios públicos. A todo ello se sumarán nuevas fuentes de información que permitirán ampliar la visión sobre lo que sucede en la ciudad.
Una de las actuaciones contempla la instalación de hasta 108 dispositivos para realizar un seguimiento anonimizado de los flujos de personas en espacios estratégicos, como los paseos marítimos, zonas comerciales, la estación de autobuses, las paradas del TRAM, zonas de ocio nocturno o espacios vinculados a eventos.
Estos datos permitirán identificar patrones de movilidad, conocer las rutas más utilizadas y anticipar el impacto de determinados acontecimientos. También se incorporará un sistema de medición de aforos para conocer en tiempo real la ocupación de diferentes espacios y optimizar su gestión.
La finalidad no es únicamente saber cuántas personas hay en un lugar, sino utilizar ese conocimiento para organizar mejor los servicios y los espacios públicos.
Mapas para entender mejor Benidorm
Otra de las piezas del proyecto será el sistema de inteligencia de localizaciones, que permitirá trasladar diferentes fuentes de información a mapas interactivos.
El sistema contará con un Sistema de Información Geográfica, un geoportal y un visor de mapas, herramientas que facilitarán la representación y el análisis de información relacionada, entre otros aspectos, con los flujos turísticos, la accesibilidad, la calidad del aire, la conectividad o la cobertura de determinados servicios públicos. De esta manera, información que hasta ahora puede resultar compleja de interpretar podrá visualizarse de una forma más sencilla y ayudar a detectar necesidades, tendencias o posibles puntos de mejora.
Más información para moverse por la ciudad
La movilidad será otro de los ámbitos beneficiados por esta transformación digital. El proyecto contempla la instalación de sensores y cámaras para conocer en tiempo real el estado de las plazas de estacionamiento destinadas a Personas con Movilidad Reducida (PMR) y de los aparcamientos disuasorios.
El sistema permitirá conocer la ocupación y rotación de estos espacios y facilitar la localización de plazas disponibles. Parte de esta información podrá estar al alcance de los propios ciudadanos a través del portal unificado y de aplicaciones móviles.
La tecnología se convierte así en una herramienta práctica para facilitar los desplazamientos y contribuir a reducir el tráfico derivado de la búsqueda de estacionamiento.
Anticiparse también significa cuidar los recursos
La sostenibilidad ocupa igualmente un lugar destacado. El proyecto incorpora un módulo de recursos y alarmas hídricas que permitirá realizar un seguimiento del estado de las masas de agua y de la demanda de recursos hídricos.
La herramienta ofrecerá información y previsiones a medio plazo y podrá activar alertas ante situaciones de sequía o riesgo de inundaciones. También permitirá realizar un seguimiento de episodios de escasez, olas de calor y de frío e indicadores ambientales.
Toda esta información se incorporará al ecosistema tecnológico de Benidorm, reforzando la capacidad municipal para tomar decisiones basadas en evidencias.
Una nueva relación con el visitante y las empresas
La transformación digital no se limita a la gestión urbana. El proyecto contempla un portal unificado del destino que reunirá información y servicios y facilitará el acceso a datos, analítica avanzada, cuadros de mando y visualizaciones.
Para las empresas turísticas locales, esta información permitirá conocer mejor la demanda, adaptar sus propuestas y anticiparse a las tendencias.
Para el visitante, el objetivo es ofrecer servicios e información útil durante las diferentes etapas de su viaje.
La iniciativa también contempla reforzar la promoción digital de Benidorm mediante nuevos contenidos audiovisuales y la renovación de la imagen promocional de diferentes puntos de interés, además de aprovechar los datos abiertos relacionados con ámbitos como el aparcamiento, la meteorología, las playas o el transporte.
Y la relación con el visitante continuará después de su estancia mediante herramientas que facilitarán la gestión y segmentación de la información turística, con el objetivo de favorecer la fidelización y la recurrencia de las visitas.
Benidorm, conectado con la red de destinos inteligentes
La integración con la PID aporta además una dimensión que va más allá de la propia ciudad. La plataforma estatal busca conectar los sistemas tecnológicos de los destinos mediante estándares comunes, facilitando el intercambio y la reutilización de información.
En este marco, los desarrollos realizados en Benidorm podrán ser reutilizados por otros municipios de la Red de Destinos Turísticos Inteligentes y, al mismo tiempo, la ciudad podrá aprovechar soluciones desarrolladas en otros destinos.
Es una forma de entender la innovación desde la colaboración y de optimizar las inversiones públicas, avanzando hacia un ecosistema tecnológico común.
Benidorm, que en 2018 se convirtió en el primer Destino Turístico Inteligente certificado del mundo, da así un nuevo paso en un modelo que utiliza la tecnología no como un fin en sí mismo, sino como una herramienta para comprender mejor la ciudad, anticiparse a sus necesidades y mejorar la experiencia de quienes la disfrutan cada día.




















